domingo, 18 de abril de 2010

INFORME DE LOS MISIONEROS IEP GETSEMANI


Estimados hermanos en Cristo, reciban nuestros cordiales saludos y abrazo fraternal, que el señor bendiga sus vidas, su ministerio y su familia. Por nuestra parte sin ninguna novedad, luego pasamos a comunicar lo siguiente:
1º El viaje a esta fue bueno para nosotros (mi familia) no les choco ticllo, solo en Puerto Bermúdez por el calor intenso que hacía.

2º Realizamos el vaciado del piso del colegio con todos los comuneros grandes y pequeños, hombres y mujeres, mas de 4 días de trabajo recién el domingo 7 del presente mes acabamos con Livio, ahora el Hno. Freddy llego para seguir con la construcción.

3º los días miércoles estamos enseñando religión en la escuela, ya se dio las 3 primeras lecciones del método cronológico, donde este ultimo miércoles se les tomo examen con buenos resultados, fue una alegría para nosotros que estén entendiendo las clases, oren por los niños que Dios desde pequeño pueda abrir su entendimiento.
4º los sábados estamos yendo a Amambay a seguir enseñando la segunda parte de fundamentos firmes que es para creyentes, oren por nosotros, pues no soy un experto en ríos, que Dios me de mano firme para manejar el bote.
5º M i familia está bien de salud con algunos achaques del clima tropical, a Yossue le salió sarpullido en el cuerpo y se le está escaldando, a Inés les molestan las moscas, los izangos y el calor intenso. Oraciones por nosotros que nos quedamos tristes por la salida de Livio y su esposa.
6º Estaremos enseñando en el colegio Inés y yo un curso cada uno. Reiteramos nuestros saludos y animamos a seguir adelante en la obra que Dios nos encomendó
Tus consiervos.
Gregorio e Inés.

lunes, 14 de diciembre de 2009

sueño de Maria


por Carlos Rey

«Tuve un sueño, José. En realidad no lo pude comprender, pero me parece que se trataba del nacimiento de nuestro hijo....
»La gente estaba haciendo preparativos, con varias semanas de anticipación. Adornaban sus casas de colores brillantes, estrenaban ropa, salían de compras muchas veces y volvían con muchísimos regalos. Era un tanto extraño, pues los regalos no eran para nuestro hijo. Los envolvían en hermosos papeles y los ataban con preciosos moños, y luego los ponían debajo de un árbol.
»Sí, José, un árbol, y dentro de sus casas: un árbol decorado, con sus ramas llenas de esferas y un gran número de adornos. Algunos de esos adornos despedían una luz encantadora. En lo más alto del árbol había una figura realmente hermosa. Me pareció que era una estrella o un ángel.
»Era un ambiente muy acogedor. Todos estaban contentos y sonrientes, emocionados por los regalos que se daban unos a otros.
»Pero, ¿sabes qué, José? No quedó ni un solo regalo para nuestro hijo. Me dio la impresión de que nadie lo conocía, ya que nunca mencionaron su nombre. ¿No te parece extraño que la gente trabaje y gaste tanto en los preparativos para celebrar el cumpleaños de alguien a quien ni siquiera mencionan?
»Tuve la extraña sensación de que, si nuestro hijo hubiera estado en esa fiesta, lo habrían tratado como a un desconocido. Todo lucía hermoso y la gente se veía feliz; sin embargo, sentí muchas ganas de llorar.
»¡Qué tristeza para Jesús, no ser invitado a su propia fiesta de cumpleaños! Menos mal que sólo fue un sueño. ¿Te imaginas lo terrible que sería si eso se hiciera realidad?»
Este cuento de autor desconocido que lleva por título «El sueño de María» nos hace reflexionar sobre lo que se ha hecho una costumbre muy arraigada en nuestra sociedad. Se trata de la práctica de hacer caso omiso del Cumpleañero más importante del género humano. ¿Acaso no se le concede a su nacimiento tanta importancia que marca la división de la historia? Las designaciones «antes de Cristo» y «después de Cristo» lo ponen de relieve como el Personaje por excelencia de la historia universal. Con razón que a la Virgen María le pareciera tan extraña la manera como actualmente celebramos el cumpleaños de su hijo. Es como si todos, menos Cristo, cumpliéramos años ese mismo día.
Si bien no tiene sentido que hagamos caso omiso del Cumpleañero más importante del género humano, es porque ese hijo de María, y por eso llamado «el Hijo del hombre» en los Evangelios, era también el Hijo de Dios. Dios nuestro Creador, que nos hizo a su imagen y semejanza, se humilló y tomó nuestra naturaleza humana, naciendo en un pesebre, para que nosotros pudiéramos nacer de nuevo y algún día ser glorificados, asemejándonos a Él en su naturaleza divina.
El verdadero sueño de María era que el mundo reconociera a su hijo Jesucristo como el Hijo de Dios. ¡Qué hermoso sería si eso se hiciera realidad!

lunes, 26 de octubre de 2009

LO MEJOR Y LO PEOR DEL MUNDO


por Carlos Rey
Había una vez un hombre rico que tenía un esclavo muy sabio. Cierto día el hombre envió a su esclavo al mercado para que le comprara la mejor comida que encontrara, ya que tenía varios amigos invitados a comer y quería ofrecerles algo apetitoso. Así que el esclavo fue al mercado y compró lengua, y al volver a casa, la preparó lo mejor que pudo.
Cuando el amo le preguntó a su esclavo por qué había comprado lengua, el esclavo le dijo:
—Porque la lengua es lo mejor del mundo: con la lengua alabamos a los dioses, con la lengua cantamos las glorias de la patria, con la lengua le declaramos amor a la mujer amada, y con la lengua le brindamos consejo al mejor amigo.
El amo, reconociendo la sabiduría de su esclavo, le respondió:
—Está bien, pero mañana me traerás lo peor que encuentres en el mercado.
Al día siguiente, el esclavo volvió otra vez con lengua.
—¿Por qué has vuelto a traer lengua? —le preguntó el amo—. ¿No decías ayer que es lo mejor del mundo? ¡Yo te pedí que me trajeras lo peor!
—Es que, sin duda alguna, Señor —contestó el esclavo—, la lengua es también lo peor del mundo, porque con ella mentimos, con ella calumniamos, con ella blasfemamos de los dioses, con ella juramos en falso, y con ella insultamos al prójimo.
Esta fábula, atribuida al legendario Esopo, encierra una gran lección. La verdad es que la lengua en sí no es ni buena ni mala; es simplemente el instrumento con que se expresa el corazón. En realidad, es el corazón lo que es malo o bueno. La lengua no hace más que obedecerle. Por eso dijo Jesucristo que «de lo que abunda en el corazón habla la boca».1
De modo que podemos emplear la lengua para hacer el bien o para hacer el mal. El sabio Salomón lo resume en los siguientes proverbios: «Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad»; «En la lengua hay poder de vida y muerte»: «Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia»; «La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu»; «El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda alivio»; «Con la boca el impío destruye a su prójimo»; «los labios del sabio son su propia protección».2
¡Qué bueno sería que, al igual que Salomón, le pidiéramos a Dios sabiduría por sobre todas las cosas,3 y que, al igual que David su padre, le pidiéramos a Dios que creara en nosotros un corazón limpio!4 De hacerlo así, nuestra lengua, cual fuente de vida, no haría más que destilar bondad y brindar consuelo y alivio.
1 Lc 6:45
2 Pr 10:32; 18:21; 10:11; 15:4; 12:18; 11:9; 14:3
3 2Cr 1:7‑12
4 Sal 51:10